Alimentación y Depresión

por | Jun 6, 2019 | Artículos, Nutrición | 0 Comentarios

Cuándo alguien manifiesta síntomas de ansiedad o depresión habitualmente se le habla de psicoterapia o fármacos pero pocas veces de la importancia de cuidar la alimentación.

La diversidad microbiana del intestino se ha asociado fuertemente con las conductas relacionadas con el estado de ánimo, incluido el trastorno depresivo mayor (Winter G, et al. 2018).

Depresión y Ansiedad

Los trastornos de ansiedad pueden y según la literatura y en función de su gravedad deben tratarse con terapia psicológica, farmacoterapia o combinación de ambos. La terapia cognitiva conductual puede considerarse como la psicoterapia con el nivel más alto de evidencia; los medicamentos de primera línea son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina.

Los trastornos de ansiedad parecen ser los trastornos psiquiátricos más comunes (Borwin Bandelow et al 2017) aunque no siempre quién los padece busca ayuda por el estigma social de estos transtornos probablemente.

Alimentación y Depresión

La diversidad microbiana del intestino está directamente vinculada el estado de ánimo, incluido el trastorno depresivo mayor (Winter G, et al. 2018).

El estrés afecta a la microbiota intestinal. La microbiota alterada influye negativamente en en el estrés (incluso compromete la tolerancia al mismo).

En estados anímicos alterados solemos buscar recompensa con la alimentación (alimentos con alta palatabilidad y bajo valor nutricional) en otros casos simplemente no se come o se come mal por el mero hecho de no tener ánimo para cocinar o preparar platos saludables (desidia, anhedonia) lo cuál puede agravar el cuasdro. (Sinha R et al 2013; Isabel Cristina de Macedo et al 2016)

Microbiota

Millones de microorganismos bacterianos conviven de manera simbiótica en el organismo, principalmente en el tracto digestivo y se distribuyen a lo largo del mismo en función de las propiedades químicas, a su conjunto lo denominamos microbiota.

Los factores que influyen en su composición son múltiples: dieta, hábitos individuales y fármacos entre otros. La microbiota colabora en varias funciones, como metabolismo e inmunidad. La inmunidad por cierto también es importante en el estado de ánimo 🙂

Hay algo que cada vez nos suena más popularmente (afortunadamente) que se denomina eje intestino-cerebro, es decir, una vía de comunicación directa entre el intestino y el cerebro.

 

El intestino y el cerebro se comunican a través de tres vías:

  • El nervio vago (la cuál mucha gente cree que es la única vía)
  • la vía sistémica (mediante la liberación de hormonas, metabolitos y neurotransmisores)
  • y el sistema inmune (por la acción de citocinas).
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El triptófano, precursor de la serotonina, es el neurotransmisor primario que inerva el sistema nervioso gastrointestinal. El nervio vago parece ser el canal comunicativo más importante, la autopista de información primaria entre el cerebro y la microbiota.

En su conjunto la ‘salud’ de este eje se postula como una posible base patógena para numerosos trastornos neurológicos de gran impacto sanitario, y por supuesto deportivo.

Consideraciones finales

  • Microbiota intestinal : ecosistema microbiano dentro del tracto gastrointestinal (GI) esencial para el bienestar.
  • Disbiosis : un estado patógeno del tracto GI marcado por una microbiota disminuida que puede ser causada por una variedad de factores, que incluyen dietas ricas en alimentos procesados, falta de sueño regular y estrés psicosocial.
  • Eubiosis: estado saludable y equilibrado marcado por una alta diversidad y abundancia de población microbiana.

  • Permeabilidad intestinal : paso de nutrientes a través de la pared intestinal en el intestino hacia el torrente sanguíneo.
  • Diversidad microbiana : describe la variedad de poblaciones microbianas, medida en número de géneros. Una microbiota más diversa conduce a un intestino más equilibrado y saludable.
  • Prebióticos : alimentos que simulan selectivamente ciertas poblaciones bacterianas en el intestino.
  • Probióticos : alimentos que contienen bacterias vivas que son beneficiosas para el huésped.
  • Psicobiótica : un subgrupo de probióticos que contribuyen a la salud mental.

Disbiosis

Un intestino insalubre tiene menos diversidad y abundancia de población bacteriana y hay menos «receptores» para intercambiar nutrientes del tracto GI al torrente sanguíneo.

  1. Un problema de la alteración bacteriana es un intestino permeable
  2. Otra característica del intestino disbiótico es el exceso de secreción de moco consecuencia de la inflamación. El exceso de moco crea un obstáculo físico que limita o impide la absorción de nutrientes.

Ambas características de la disbiosis conducen a un intestino impermeable que las moléculas no pueden atravesar, o un «intestino permeable», en el que los nutrientes se excretan sin ser absorbidos.

¿QUÉ CAUSA LA DISBIOSIS?

Falta de fibra dietética y la biodiversidad natural (que se obtiene al comer una variedad de frutas y verduras); uso de antibióticos u otros medicamentos. La alimentación a base de alimentos procesados, las toxinas ambientales y por supuesto el estrés y una mala higiene del sueño.

De hecho, hay una gran cantidad de evidencia que muestra los efectos dañinos del estrés psicosocial en la microbiota intestinal.

Parece que la inflamación y la activación de la respuesta inmune crónica juegan un papel importante. La inflamación se asocia con una amplia gama de trastornos. Las afecciones inflamatorias del intestino (como el síndrome del intestino irritable) también aumentan el riesgo de trastornos mentales.

Neuroprotección Dietética

Compartimos un tercio de nuestra microbiota intestinal con las personas que nos rodean, mientras que dos tercios son específicos para cada individuo por lo que no hay una herramienta para todos.

  • probióticos
  • prebióticos
  • psicobióticos (un subgrupo de probióticos que contribuyen a la salud mental)

Especial atención a alimentos fermentados como fuente de probióticos. Los estudios sobre los beneficios para la salud del yogur, kéfir, chucrut y kimchi se relacionan con mejoras en la salud mental, como la ansiedad, la depresión y el estrés; así como la salud celular (reducción en biomarcadores de inflamación).

Por último muy importante la gestión del estrés a nivel del SNC, este afecta a la función intestinal y provoca perturbaciones en la microbiota. (Winter G, et al. Rev Neurosci. 2018.)

 

Bibliografía

  • Sue Grenham et al. Brain–Gut–Microbe Communication in Health and Disease
  • Winter G, et al. Rev Neurosci. 2018.Gut microbiome and depression: what we know and what we need to know.
  • M. Gómez-EguílazJ.L. Ramón-TraperoL. Pérez-MartínezJ.R. Blanco. The microbiota-gut-brain axis and its great projections
  • Miguel Toribio-Mateas. Harnessing the Power of Microbiome Assessment Tools as Part of Neuroprotective Nutrition and Lifestyle Medicine Interventions. School of Health and Education, Middlesex University, The Burroughs, London NW4 4BT, UK
  • Sinha, R. (2018). Role of addiction and stress neurobiology on food intake and obesity. Biological Psychology, 131, 5–13. doi:10.1016/j.biopsycho.2017.05.001
  • Isabel Cristina de Macedo, Joice Soares de Freitas and Iraci Lucena da Silva Torres.The Influence of Palatable Diets in Reward System Activation: A Mini Review
  • Julian Dallmieier. The Microbiota-Gut-Brain Axis: What, Why, and How to Maintain Gut and Brain Health
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