Tu cuerpo pide un cambio a gritos.
O tu asesoría online no despega ni con café.
Si has probado de todo y tu cuerpo parece bloqueado…
O quieres vivir de asesorar, pero no te contacta ni tu primo…
Sin dejarme la vida en ello.
Y otros muchos más para tener un servicio rentable de verdad.
Entiendo
Esto es como en el gimnasio:
elige qué músculo quieres transformar
Tu cuerpo.
O tu negocio de asesorías.
Un psicólogo, un fisio, un entrenador y un nutricionista…
trabajando juntos,
no peleándose entre ellos.
Porque cuando el fisio va por un lado,
y el entrenador por otro,
tu cuerpo paga la factura.
Y cuando el psicólogo dice una cosa
y el nutricionista otra,
el que sufre eres tú.
Aquí no pasa:
No solo estamos bien formados.
Estamos alineados.
Y eso — créeme — se nota.
Entrenar y comer mejor
sin castigarme,
sin perder energía
y sin tener que volver a empezar.
Ver que otros entrenadores
viven muy bien
mientras yo sigo
atascado en 800€/mes
y publicando sin estrategia.
Ni con curiosidad